Ucrania: la amenaza de una guerra total

Ucrania: la amenaza de una guerra total

Después de la disolución de la URSS en 1990, varios países que integraron la Unión Soviética quedaron en situaciones limítrofes sin resolver. La población de muchas zonas se identificaba aún con la Federación Rusa como es el caso Ucrania, zonas de Crimea y Sebastopol y Donbás.

Los sectores ultranacionalistas de Ucrania siempre rechazaron su vínculo con la URSS. Después del triunfo de la revolución bolchevique, pretendieron independizarse; desde esa región salieron tropas para el ejército blanco apoyado por países europeos, cuyo objetivo era derrocar al primer estado socialista. En la invasión alemana de 1943, una parte de la población se convirtió en colaboradores de los fascistas de Hitler.

Con la separación de Ucrania en 1990, quedó al lado ucrano de la frontera un sector poblacional con identidad rusa. Esta gente mantuvo su vínculo con la Federación Rusa y los ataques por parte de sectores ultranacionalista neo fascistas ucranianos en su contra se intensificaron.

El 22 de febrero del 2014, los grupos fascistas apoyados por EEUU y países europeos dieron un golpe de Estado contra Víktor Yanukóvich. Usaron el patrón de las “revoluciones de colores” para quitar un gobierno que no respondía a sus intereses.

Como respuesta al golpe de Estado, diversos grupos antifascistas se manifestaron en contra del nuevo gobierno en Kiev y proclamaron su integración a la Federación de Rusia. Estas protestas se concentraron en la península de Crimea y en la zona fronteriza con Rusia. Varios gobiernos regionales propusieron referendos independentistas de Ucrania y se produjeron una serie de revueltas populares. El 6 de marzo de 2014, las autoridades de la República Autónoma de Crimea convocaron inmediatamente a un referéndum para reintegrarse formalmente a Rusia. Las autoridades de la ciudad autónoma de Sebastopol hicieron lo mismo. La reintegración fue respaldada por el gobierno ruso.

En Donbás, fronteriza con Rusia, también se hicieron referéndums y se proclamó la República Popular de Donetsk (RPD) así como la República Popular de Lugansk (RPL). Este generó una escalada en la acción militar que desembocó en un conflicto armado entre el gobierno de Ucrania y las fuerzas independentistas.

La crisis ruso-ucraniana actual se inició en marzo del 2021 cuando Rusia reunió alrededor de 100,000 soldados y equipo militar cerca de su frontera con Ucrania, como parte de su legitimo dispositivo de defensa. EEUU y Europa respondieron con una campaña, orquestada con los grandes medios de comunicación occidentales aduciendo una posible invasión de Rusia a Ucrania.

En Ucrania el gobierno de Volodímir Zelenski inicialmente había desestimado la movilización rusa; sin embargo bajo la presión de EEUU y Europa se plegó al coro de la amenaza rusa de invasión. Aunque la supuesta preparación de una invasión rusa no tiene fundamento objetivo, lo que sí es real es la presión de sectores de la ultraderecha ucraniana para que ese país pase a una ofensiva contra la Republica de Donbás. Posteriormente, con apoyo extranjero, podría tratar de recuperar la península de Crimea y Sebastopol.

Los Acuerdos de Minsk, firmados en 2015 por Rusia y Ucrania, entre otros, y mediados por Alemania y Francia, representaron una alternativa a la situación actual. Sin embargo, no se han cumplido debido a la falta de voluntad de Ucrania que sigue aspirando a una victoria total sobre los independentistas del Donbás. La solución del conflicto pasa por la voluntad política de las partes en un conflicto donde se han cobrado mas de 15 mil muertos y el desplazamiento de miles de personas de las zonas de guerras.

Frente a la escalada a principios de 2021, la cancillería de Rusia planteó varias exigencias, incluida la prohibición de que Ucrania se uniera a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y una disminución de soldados y equipos militares de la OTAN en Europa del Este a cambio de la retirada de las fuerzas armadas rusas. Estados Unidos y otros miembros de la OTAN rechazaron estas solicitudes y amenazaron a Rusia con medidas económica y militares. Las conversaciones diplomáticas bilaterales entre Estados Unidos y Rusia se llevaron a cabo en enero de 2022, pero no han logrado resultados.

EEUU ha aprovechado para enviar material militar a Ucrania y abiertamente ha anunciado que sus militares entrenan a efectivos ucranianos e incluso a fuerzas paramilitares neofascista. Europa y los propios ucranianos no están de acuerdo con una guerra total en la región porque saben lo que podría significar en pérdidas humanas y materiales. El gobierno ruso insiste en darle una salida pacífica a la situación y reitera su derecho a defender su soberanía y de los derechos la población en Donbas.

Un comentario en “Ucrania: la amenaza de una guerra total

  1. Interesante informacion, internacional, es necesario conocer a fondo el conflicto, su historia su presente, a ocultar las posibles soluciones antes de la guerra, en la que todos pierden y llevan un buen tiempo, en recuperar se de todos sus impactos. Hay un mundo que espera ayuda para no morir de hambre y desnutrición que con lo que se gasta en las guerras alcanza y sobra.

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